¿Cómo nos gusta aprender?
Por Juan Pablo Padilla Valdez

Es claro que la práctica docente de un profesor se ha visto fuertemente influenciado por dos elementos:
- Los profesores que nos formaron. Replicamos las estrategias que nos permitieron construir conocimientos, muchas veces también echamos mano de sus frases o correctivos cuando, aunque no nos guste reconocerlo, es necesario.
- La forma en que nosotros aprendimos. Si somos visuales, seremos maestros que privilegien los recursos visuales, si a nosotros no nos gusta leer, serán pocos los trabajos escritos y extensos que encomendemos a nuestros estudiantes.
Sabemos que a nuestros alumnos no les gustan las tareas, pero en ocasiones no es que no les guste hacer tarea, sino que no encuentran una utilidad en las actividades que dejamos. Entonces, ¿cómo te gustaría a ti repasar o poner en práctica ciertos temas?, más importante aún ¿cómo es que damos las instrucciones a nuestros estudiantes?
En lo personal, siempre agradecí aquellos maestros que dejaban pocas actividades pero que fueran significativas, sobre todo, aquellas que me permitieran desarrollar la creatividad. Tal vez es por ello que me gusta solicitar organizadores de información o exposiciones.
Todo esto no es una reflexión sin importancia, te pregunto porque sé que hay herramientas que hubiéramos deseado tener cuando estudiamos: los repositorios digitales, las plantillas para las diapositivas, los bancos de información o las plataformas colaborativas. Entonces, ¿por qué como maestros no siempre las aprovechamos?
He aquí una clave para facilitar la implementación de las nuevas tecnologías: ¿que haría yo, si hoy en día,
fuera un estudiante?
Comentarios
Publicar un comentario